miércoles, 31 de mayo de 2017

CONFESIÓN

                                   



¿Sabes? Hace tiempo quiero decirte algo: te quiero.
Imagino que ya habrás oído esto varias veces en tu vida.
Pero no quiero que lo tomes como uno más.
Porque no es un te quiero más. 
Es un te quiero grande, en serio, tan grande que no me cabe,
tan grande que te lo he tenido que soltar sabiendo que nada va a cambiar.
Es un te quiero apenas egoísta, pues no espero nada.
No es un te quiero para quererme a mí mismo, ni para que me quieras.
No es un te quiero de tu cuerpo desnudo ni de besos robados.
Es un te quiero de esos que te miran mientras ríes
que te miran mientras hablas
mientras te irritas
mientras te concentras
mientras piensas la palabra exacta
y entonces yo exclamo, ¡joder! ¡cómo te puedo querer tanto!
No es un te quiero de te quiero para mí, no creas que sufriría si dejara de verte
si te fueras con el chico del polo amarillo,
si besaras al hombre que vende seguros,
es un te quiero libre que me vuela de dentro afuera
por eso no he podido evitar regalártelo justo ahora
cuando menos lo esperabas.
Es un te quiero de deseos, de los mejores deseos,
de qué bonito que disfrutes,
de qué bonito cuando bailas,
de qué bonito cuando miras y sonríes,
es un te quiero desinteresado, de los que no buscan quitarte la ropa,
aunque no estaría mal,
de los que buscan besos desesperados en el ascensor,
que también,
no es un te quiero de disculpas,
no es tu quiero para que me des explicaciones,
no es un te quiero para que te quedes,
es un te quiero de cosquillas cuando 
apareces de repente,
y me miras,
te sientas,
me tocas,
y de repente me levanto, y te invito a salir, a que mires, a que nunca dejes de mirar, a que nunca te falte ese motivo que no tiene nombre pero que te hace vibrar, y no importa si soy yo, el motivo, o es una cosa, o persona, o animal, eso no te importa,
es un te quiero desprovisto de mis egos,
no tiene fecha de caducidad,
ni condicionamientos espaciales o temporales, 
sólo es un te quiero,
sí, 
justo ahora,
que te vas,
es un te quiero minimalista,
yo no existo,
sólo ayudo,
sólo traigo,
lo que pidas,
lo que quieras,
sólo voy, 
o me quedo,
donde quieras,
es tan simple que se resume en tus ganas de reír, en tus ganas de gruñir, en tu obsesión por las cosas y las causas justas, tómalo,
es mi te quiero,
¿lo has cogido?
Guárdalo.

                    

6 comentarios:

  1. Qué irónico soltar un "te quiero" para que lo guarde el otro, pero a veces ocupa tanto espacio que es necesario compartirlo. Si antes no lo sabía, ahora sí y más le vale no perderlo, aunque mejor sería que lo correspondiese.
    Bonito querer. ¡Besotes!

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  2. Ya sabes que diré, !Que precioso! Cuanto amor hay en esta entrada, cuanto amor del Bueno, del de mayúsculas, un amor sin condiciones e inmenso. Ojalá se de cuenta que un "te quiero" así es el más bello de los regalos y no sólo lo guarde sino que lo saque y lo disfrute. Besotes profe

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    Respuestas
    1. O que haga con él lo que quiera, que para eso se lo regaló ;)

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  3. "Un te quiero desprovisto de mis egos" touché Javier

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