domingo, 26 de marzo de 2017

MAMI, TENGO NOVIO

Otra vez. 
Mi chico es un hombre grande de manos grandes
que me desviste por desorden alfabético.
Él no se entera de que amo sus manos grandes,
si lo supiera no esperaría a que lo forzara 
a agarrarme por la cintura
cuando me coge.
Ni siquiera sabe que no siento nada en sus otros juegos malabares
mientras no me pone las palmas de sus manos
en la cintura o en el costado
cuando me coge.
Mi chico tiene los ojos grandes de color porno, 
también cree que me gusta el porno 
pero no sabe que yo lo miro sólo para ver pasar sus manos grandes
sobre mi teclado.
                                

Cuando se pierde dentro de mí se le olvida cogerme con las dos manos,
y entonces le grito que pare porque yo sin sus manos sobre mi vientre no siento nada. 
Luego me pide agua.
Mi chico no bebe alcohol ni fuma.
Se le incendia el teléfono con otras mujeres, creo que rebota rebota de cama en cama, pero a mí no me importa, he aprendido a hacerme la tonta y cuando le hablo a sus manos y les digo te amo, él cree que le hablo a sus ojos color porno. 
Luego del agua me pide que le preste un billete de cincuenta, que la casera ya lo ha avisado tres veces, y yo me hago la tonta de nuevo, y le aliso el billete en la palma de su mano derecha, y espero no encontrarlo de nuevo, y sin que él lo sepa, en esa calle donde cuelgan zapatillas desgastadas por el vicio. 
                                           
Mi chico de manos grandes
sabe más de la primavera que las propias flores,
porque brota en deseo de sus manos cada cuatro o cinco días,
cuando le digo que lo amo, 
y él escucha atentamente, 
y a lo mejor sabe que miento,
pero no hace drama.
Hay días que no hablamos, sobre todo si es lunes o jueves,
porque somos independientes, decimos, cuando el teléfono le arde a putas y mentiras. 
Pronto me olvidaré de sus manos grandes 
y sus ojos porno,
él no hará drama,
comprenderá cuando entre en su whatsapp
y ya no nos vea - a ti y a mí - en la foto de perfil.

                    

5 comentarios:

  1. ¡Me encanta el texto, Javier! Está bueno eso de "desvestir por desorden alfabético". ¿Será que hará falta poner en remojo al deseo para que se desprendan con mayor facilidad de sus mentiras o de veras los amores independientes no son a prueba de olvido y pronto no recordará al picaflor ni a sus manos grandes primaveras?
    A propósito, me gusta también aquello de que te canten y cuentes...
    ¡Besos y un abrazote! ;)

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    1. En principio se me ocurrió en orden alfabético, pero siempre es mejor el desorden. Gracias por tu buen gusto ;) ya sabes que si no me cantan yo no cuento...Besos

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  2. Hola profe:
    Esta entrada se ha convettido en una de mis preferidas, ese desorden me ayuda a ordenar a mi mis pensamientos, siempre tan dispares, ya sabes que me apropio de la lectura de tus letras como narraciones de mi gente y de mis personalidades múltiples. jaja. A parte, es uno de mis preferidos por la relevancia de las manos, que se inicia y acaba dejando ese dulce sabor que adoro. besotes

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    1. Yo encantado de esa apropiación tan debida que haces del texto. Tendré en cuenta lo de la fijación por una parte del cuerpo para agradarte en más ocasiones. Besos Amparo.

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